Invierno
Poco a poco me acostumbro al frio,
los días del invierno a veces los siento cálidos.
La nieve cae
blanquea mi camino,
mi fuente y todo de mi,
es tan pura que brilla.
La yerba insistente
también se acostumbra
a cargar la nieve pesada sobre sus hombros.
Me acostumbro a caminar rápido
sobre las inmensas y profundas huellas
que otros han dejado,
me dan seguridad para no caer
y a confiar en alguien sin rostro.
A veces no quiero que la nieve se derrita,
Y poco a poco
Me acostumbro al gélido viento que impregna mis mejillas de escarcha
e intenta paralizarme,
pero ahí está la costumbre de nuevo,
los días del invierno a veces los siento cálidos.
La nieve cae
blanquea mi camino,
mi fuente y todo de mi,
es tan pura que brilla.
La yerba insistente
también se acostumbra
a cargar la nieve pesada sobre sus hombros.
Me acostumbro a caminar rápido
sobre las inmensas y profundas huellas
que otros han dejado,
me dan seguridad para no caer
y a confiar en alguien sin rostro.
A veces no quiero que la nieve se derrita,
quiero que se quede amontonada ,
que se quede intacta
para que los niños jueguen.
que se quede intacta
para que los niños jueguen.
Y poco a poco
el invierno
se acostumbra a mi,
a verme somnolienta por las mañanas,
a verme raspar sin preocupación el hielo del panorámico de mi auto.
se acostumbra a mi,
a verme somnolienta por las mañanas,
a verme raspar sin preocupación el hielo del panorámico de mi auto.
Me acostumbro al gélido viento que impregna mis mejillas de escarcha
e intenta paralizarme,
pero ahí está la costumbre de nuevo,
diciéndome que hacer
para burlar al gélido viento
mientras me hago cómplice de la insistente yerba.
Gina.
para burlar al gélido viento
mientras me hago cómplice de la insistente yerba.
Gina.
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