Tempestad

Tempestad


Tempestad que has llegado,

Me traes bocanadas de lluvia y viento.

Quédate un rato más tempestad.

Necesito que laves las solitarias calles.

Que sacudas los árboles, que muevas todo dentro mi. 

Que me hables y me cuentes de dónde vienes y porqué has venido.

Eres la única que sin permiso  abre la ventana, interrumpes por segundos la quietud de mi casa. 

Das una vuelta y te vas.

No te vayas tempestad. 

Quédate un ratito  más,  voy a cocinar potajes, quédate a cenar. 

Los árboles ya no  se quieren mover.  

Guardan energía para más tarde.

Ellos saben que la tempestad es un bien, nos hace despertar.

Nos hace mirar por los balcones donde se mira más bello. .



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